Escoria

By Alberto M²

El conocido dicho de no te acostarás sin aprender algo nuevo raras veces tengo la sensación de que se cumpla. Pasan los días y uno se encuentra que sigue igual de pringaó y lelo que siempre. Así que, las sorpresas (buenas o malas) son un sobresalto que dan picante (dulce o agrio) a nuestra vida. Buscando información para un proyecto que ando preparando, leo que entre las principales materias primas y productos que exporta Brasil se encuentra la escoria. La verdad, es que el primer impulso que he tenido era indignarme y ponerme la capa de periodista progre made in Diario Público, para lanzar insidiosas reflexiones ante la prepotencia de los países occidentales y criticar con virulencia la inmensa falta de respeto de los autores del informe. Pero, por muy extraño que parezca, he echado el freno, mi neurona ha entrado en ebullición (o más bien, combustión) y he acudido al Diccionario de la RAE para conocer si la palabra escoria tenía otras acepciones. Y hete aquí, que ser tan impetuoso no es nada bueno. Escoria es también aquella “sustancia vítrea que sobrenada en el crisol de los hornos de fundir metales, y procede de la parte menos pura de estos unida con las gangas y fundentes”.

En fin, antes de acostarme esta noche espero tener presente que cuando la pausa y el sosiego tienen cabida en mi vida, las cosas siempre me van mejor.

Ta luego. A2.

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Una respuesta para “Escoria”

  1. Manuel77 Dice:

    Tío, el otro día me acordé de ti, estuve en el pueblo donde rodaron A Quiet Man…

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